surje nomás todo,
la siesta es sagrada,
la noche eterna
la puesta de sol lo susficientemente
radiante como para que se te agote el antes
y el después
La calidad de las palabras se deshacen en los
silencios compartidos
la siesta es sagrada
y amar lo que uno hace: fundamental.
lo importante es que lo disfrutes
y ese aprendizaje es
casi imperceptible
A: " los venerables maestros de la calle"
